Del 11 al 13 de septiembre compartimos el primer retiro de Ioga Per a Tothom en el Delta del Ebro. Las plazas se agotaron, pero lo que no esperábamos era todo lo que nos llevaríamos con nosotras.
Un grupo que, casi sin darnos cuenta, se convirtió en comunidad.
Las personas. Las conversaciones. Las risas. La práctica. La buena energía. Todo fue construyendo una experiencia compartida que ya forma parte de nosotras.
Los sonidos del Delta también entraron de manera natural en las prácticas y meditaciones: los pájaros, los patos, las ocas, los gallos y las gallinas nos recordaron constantemente que estábamos en plena naturaleza.
Entre tanta calma también hubo muchísimas risas. La fangoterapia nos invitó a ensuciarnos, jugar, dejarnos llevar y disfrutar sin filtros.
Y caminamos por la playa hasta el Faro del Fangar para respirar, detenernos y, simplemente, estar.
Tres días muy completos. Tres días para reconectar. Tres días que ya forman parte de nosotras.
Gracias a Dani y Nerea, de Deltebre; a Andreu y Jaume, de Casa Lo Fangar; y a todo el equipo de Ioga Per a Tothom por convertir este primer retiro en una experiencia mágica, única e irrepetible.
Nos sentimos muy afortunadas de haberlo compartido con vosotras. Y si algo tenemos claro es que esto no ha hecho más que empezar.



